¡Vamos Xerez! El blog de Jorge Miró

viernes 18 de diciembre de 2009

Tirando un año por la borda



Estoy más negativo que nunca con el Xerez, lo admito. Mis últimas entradas son por el mismo estilo, pero es que cada vez que leo algo nuevo sobre Morales, la venta o sus muertos, me pongo de los nervios.

Y es que empiezo a pensar que por culpa de lo mal que lo estamos haciendo este año en todos los aspectos, no estamos aprovechando el ser un equipo de Primera. En su día se dijo que eso nos daría otra categoría de cara al futuro, que creceríamos en aficionados en la provincia, etc, etc, etc... Pero, ¿eso es verdad?

Yo, sinceramente, lo veo todo peor que cuando estábamos en Segunda, y empiezo a numerar:

1- El equipo: desde mi punto de vista, el equipo, aún habiendo conservado buena parte del bloque del año pasado, es peor. O dicho de otro modo. Los que han llegado no han mejorado a los que ya no están. Prieto y Gioda no son mejores que Silva y Crespí; el 'Robinho' blanco Orellana no tiene, ni de lejos, el desparpajo (en todos los sentidos) de 'Currito de Jerez' Sarmiento; Maldonado no creo que sea mucho mejor que esa mole llamada Altidore y que no jugó ni un minuto el año pasado. Teniendo en cuenta que hay jugadores como Momo, Viqueira, Abel, Antoñito o Carlos Calvo que no son ni de lejos los del año pasado -aunque Calvo no ha sido bueno ni jugando al Fifa en la Play-, tenemos a un equipo que es lógico que esté el último de Primera.

2- El entrenador: que voy a contar de Ziganda, un tipo que en dos años ha hundido a dos equipos: Osasuna (menos mal que vino Camacho para salvarles) y el Xerez (a este no lo libra nadie). Comparar a Ziganda con Esteban es como comparar a Messi con Carlos Calvo. El malagueño, además de buen entrenador, es un tío que sabe hacer piña en el vestuario, que saca el 110% a sus jugadores, todo lo contrario a Ziganda, que tiene al equipo desanimado, haciéndoles jugar a un fútbol previsible y aburrido.


3- El estadio: desde el césped, que este año está peor que un campo de Preferente, pasando por las instalaciones. Donde el año pasado había una tribuna de prensa bastante buena, se ha pasado a una tribuna de prensa bastante buena "para ver carreras de galgos" (Manolo Oliveros dixit). Donde el año pasado había una zona baja de tribuna donde no se veía un pimiento, se ha pasado a una zona de tribuna baja donde, además de no verse un pimiento, es una vergüenza, hecha de madera al más puro estilo años 20. Y no hablo de la grada para los aficionados visitantes...


4- La directiva: lo de la directiva ya es para echarlo de comer aparte. No es que el año pasado fueran mejores, pero, al menos, la situación deportiva escondía las miserias. Ahora, ni siquiera tenemos presidente.

5- La afición: numerando aquí a la afición no quiero decir que sea peor, sino que estamos desaprovechando el tirón de la Primera. Con un equipo que jugara con dos cojones, que luchara los partidos hasta el final y, sobre todo, que marcara más goles y ganara algún partido más, habríamos creado una afición más numerosa y de otros lugares de la provincia. Sin embargo, este equipo ramplón, que no juega a nada, no crea más afición que a los tranquilizantes. El 50% de los socios de este año, se quedarán en su casa el que viene y, encima, cagándose en la hora en que se gastaron este año 300, 400 ó 500 euros por su abono.

En fin, que menudo año estamos tirando por la borda. Solo espero que no nos pase como al Cádiz, que pasó de la gloria de la Primera a la Segunda B en poco más de dos años.

Una ruina total

Seguramente, seré muy pesimista, como dice mi buen amigo Abel. Yo preferiría decir que soy, desgraciadamente, muy realista. El Xerez se nos muere poco a poco a menos que venga un buen cirujano y nos estirpe el tumor que tenemos. Ese tumor se llama Joaquín Morales y, de momento, sigue expandiéndose y afectando al enfermo.

Esta semana conocíamos de boca de los administradores concursales del Xerez que la situación del club es "crítica". Y no lo digo yo, ¿eh? Lo dice un señor que, de esto, parece que sabe algo. También vino a decir que para que la situación del Xerez mejore, lo primordial es la permanencia. Total, que lo tenemos crudo...

Más cosas: "la cantera del Xerez es una gran mentira". No lo digo yo -que también-, lo dice Miguel Ángel Rondán, director deportivo. Para Rondán, la cantera del Xerez no podrá salir adelante en la vida con los medios que tiene el club. Y es que claro, que la cantera tenga que jugar en Nueva Jarilla, manda narices. Me gustaría saber, por cierto, qué equipo va a llevar el Xerez al campeonato de alevines de Canal +. ¿Seguiremos haciendo el ridículo también con la cantera?

Rondán también ha dicho hoy que las renovaciones de Francis y de Momo están muy complicadas en estos momentos. Ya veremos si no acaban yéndose gratis como Pedro Ríos. No, si el año que viene, a este paso, acabaré jugando yo en el Xerez, porque entre que no querrá venir nadie y que no habrá jugadores...

Por cierto, que ese gran fichaje mediático, el bota de oro de Sudamérica hace tres años, ya no vale para el Xerez. Maldonado es, junto a Míchel, uno de los descartes del equipo según Rondán. Eso sí, dice que se quieren traer en el mercado de invierno a dos delanteros, además de un centrocampista. No lo entiendo, la verdad... ¿Es que tenemos la capacidad de traer a dos delanteros mejores que los que tenemos ahora?

Por cierto, llegamos al fin de semana y Morales sigue perdido por Argelia. Qué manera de reirse de nosotros...

domingo 13 de diciembre de 2009

Se desangra


El Xerez, lamentablemente, es un enfermo que se desangra poco a poco, lentamente, tanto en el plano deportivo como en el institucional.

Hoy en El Sardinero el Xerez ha merecido, como poco, un punto, pero se ha vuelto a comprobar que ni siquiera el equipo da para ganarle al Racing. Jugando un buen partido se sigue perdiendo, porque si un día falla la delantera, otro día lo hace la defensa, otro el portero y, otro, el equipo entero. Hoy ha sido la defensa la que ha dado muchas facilidades y así, lamentablemente, nos vamos de cabeza a Segunda. Son ya seis puntos los que nos separan de la salvación, que pueden ser nueve dentro de una semana. Está claro que ya no nos salva ni la Virgen de Fátima. Una pena, porque tras 10 meses peleando un ascenso a Primera, en solo cuatro nos hemos ido prácticamente a Segunda.

Pero si mal está el equipo en lo deportivo, en lo institucional, como decía al principio, está mucho peor. El impresentable de Joaquín Morales sigue riéndose de todo Jerez con el tema de la venta. Según él, el equipo ya debería de haber estado vendido desde el miércoles y aún no hay certeza de que se vaya a hacer. El grupo argentino parece una tapadera y Schuster, lamentablemente, no podrá hacerse con el Xerez porque, simplemente, a Morales no le sale de sus cojones.

Con el equipo ya con pié y medio en Segunda y un club sin presidente, sin rumbo, con 26 millones de euros de deudas y en pleno proceso concursal, la cosa pinta fatal. Este enfermo se muere.

lunes 7 de diciembre de 2009

Futuro negro

No le veo buena cara a esto se mire por donde se mire.

En el tema de la venta, no parece ahora tan claro que Morales vaya a vender su paquete accionarial al grupo de Schuster. Sobre el alemán hay gente que dice que planea la sombra de Luis Oliver, el primer gran mangante que pisó el Xerez. Otros, como Manolo Ruíz, mano derecha de Bernardo en los banquillos, dicen que no, que Oliver no tiene nada que ver en esta operación.

Además, a Morales le gusta más otra opción que dice tener sobre la mesa y que viene de Argentina. Pondrían más dinero sobre la mesa y, además, vienen de la mano de Javier Tebas, vicepresidente de la LFP y abogado que le está llevando al Xerez el tema de la ley Concursal.

¿Qué pasará al final? Yo creo que al final acabará vendiendo, pero conociendo a Morales, puede volver a sacar su célebre frase de "aquí está el tio".

En el tema de lo deportivo, el equipo tiene ya pié y medio en Segunda, por mucho que algunos no quieran ver esta realidad. Últimos, con siete puntos, a cinco puntos de la salvación que pueden ser ocho dentro de unos días, porque hay que tener en cuenta que el Xerez tiene un partido más. U 11 dependiendo de los resultados, teniendo en cuenta que en Santander nos van a caer 2 ó 3. Y es una pena, porque con todo lo que ha costado subir, bajar de esta manera, haciendo el ridículo, no es bueno para nadie. Para el club, porque está dando una imagen lamentable; para la afición, porque en vez de disfrutar de su equipo hace todo lo contrario. Y para los jugadores, que salvo dos o tres, los demás están vendiéndose mal, pero que muy mal, al resto de España.

En fin, que quien tenga que venir ahora, que empiece ya a planificar la temporada que viene en Segunda para que la vuelta a esta categoría sea lo más corta posible, porque ni Schuster, ni los argentinos ni el Papa Benedicto ni la virgen de Lourdes solucionan esto.

sábado 5 de diciembre de 2009

La hora de la verdad

Ahí lo tienen, en un coche de caballos dándose una vueltecita por la feria de Jerez. A Bernardo Schuster le gustó nuestra ciudad y la provincia entera, de hecho creo que sigue teniendo su casa por aquí cerca. La Feria del Caballo, las carreras de caballos de Sanlúcar, El Puerto, los campitos de golf, los langostinos, el fino... Todo eso y más le gusta al alemán, que le cogió un cariño tremendo a esta zona cuando entrenaba al Xerez. Por eso, quiere comprar el club.

Pone 3 millones sobre la mesa junto con un socio. Detrás dice llevar un equipo de trabajo lo suficientemente preparado como para mantener al equipo en Primera. A Morales le gusta la oferta, pero, como siempre, sigue mareando la perdíz. Así y todo, creo que por fin esta será la negociación definitiva para que el de Dos Hermanas coja la puerta de una vez.

Sería el momento preciso. El equipo, a falta de ver qué hará hoy contra el Atlético, todavía no se ha descolgado del todo en la tabla y, además, el mercado de invierno no se ha abierto aún, con lo que habría la posibilidad de realizar fichajes importantes.

Es la hora de la verdad para Joaquín Morales. Sabe que la afición no le quiere, sabe que no tiene un duro y que su etapa en el Xerez se ha acabado. Es la hora de dar el paso definitivo. Ahora o nunca.